8. junio 2022 Blog

4 pasos para el éxito de las reuniones 1 a 1
con tu gerente

Reunión 1 a 1 con el gerente

Las reuniones periódicas 1 a 1 son una excelente plataforma para las conversaciones abiertas entre los gerentes y los empleados. Crean un espacio para la comunicación honesta, que ayuda a crear confianza entre el Gerente y su equipo. Las reuniones 1 a 1 son un buen momento para que los empleados expresen sus emociones, ideas, logros, frustraciones y para hablar de sus planes de carrera.

En el ambicioso mundo actual, todo el mundo trata de conseguir logros. La gente quiere tener un trabajo que le guste. Quieren desarrollar sus competencias y anhelan el crecimiento profesional. Para conseguir todo esto, necesitan sentirse apoyados por sus directivos. La regla número uno de un gerente que se preocupa por el éxito y la satisfacción de su equipo es tener reuniones regulares 1 a 1.

En la anterior entrada del blog Liderazgo: Reuniones 1 a 1 decisivas para tu equipo, hemos tratado las reuniones 1 a 1 desde la perspectiva del gerente: por qué y cómo deben organizarse y qué beneficios pueden generar. En este artículo, veremos las reuniones 1 a 1 desde la perspectiva de los empleados.

Al fin y al cabo, las reuniones 1 a 1 no son solo para el gerente. Por supuesto, el gerente debe ser quien lidere la conversación, haga preguntas y pase gradualmente por los temas individuales (por ejemplo, el trabajo en equipo, la satisfacción de los empleados, los objetivos a corto plazo, etc.). Sin embargo, si tú, como empleado, te sientes frustrado o satisfecho, debes plantearlo. Aprovecha la oportunidad.

Cada reunión 1 a 1 requiere preparación. Sí, también tu preparación. Nunca asistas a una reunión como tabula rasa. Las reuniones 1 a 1 también tienen que ver con que des feedback a tu gerente: qué han mejorado o qué podría ser mejor, pero también cuáles son tus opiniones sobre tu propio trabajo. Para obtener resultados positivos de tus reuniones periódicas, tienes que venir preparado.

Si no estás seguro de cómo debe ser un 1 a 1 y cómo prepararlo, lee los siguientes 4 consejos. Te ayudarán a sobrevivir fácilmente a tus reuniones 1 a 1.

1) Prepara todo lo que quieras decir

A lo largo de la semana, escribe una lista de temas, cuestiones, ideas y sugerencias que quieras discutir. El día de la reunión, repasa de nuevo la lista para asegurarte de que no has olvidado nada. Las reuniones 1 a 1 serán eficaces y exitosas solo si contribuyes y vienes preparado.

Puedes dividir los temas en categorías, por ejemplo

  1. Objetivos a corto plazo: Cuéntale a tu gerente tus ambiciones, aspiraciones y retos – cuanto antes las conozca, antes podrá ayudarte a conseguir resultados.
  2. Mejora personal: Discute en qué eres bueno y en qué necesitas ayuda.
  3. Mejora del equipo: ¿Tienes ideas que puedan ayudar a tu equipo a trabajar mejor? La reunión 1 a 1 es una excelente oportunidad para presentarlos.
  4. Relaciones con los compañeros: ¿Tienes problemas con un compañero? Tu gerente puede actuar como mediador y orientaros sobre cómo trabajar juntos.
  5. Cuestiones personales: ¿Te sientes frustrado y abrumado o feliz y satisfecho? Piensa en por qué te sientes así. Intenta buscar soluciones potenciales que te gustaría presentar a tu jefe.

Intenta hacerte las siguientes preguntas y encuentra las respuestas. Díselo a tu gerente para que sepa cómo te va en el trabajo.

  • ¿Qué es lo que más me gusta de mi trabajo?
  • ¿Qué es lo que no me gusta de trabajar aquí?
  • Si pudiera cambiar una cosa de mi trabajo, ¿qué sería?
  • ¿Cuáles son mis planes para el futuro próximo?
  • ¿Cuál es actualmente el mayor reto al que me enfrento?
  • ¿Hay algo que me impida crecer?
  • Si no tuviera este trabajo, ¿qué trabajo querría?
  • ¿Qué me motiva y qué me desmotiva?
  • ¿Qué progresos he hecho desde las últimas reuniones?
  • ¿Tengo suficiente tiempo para cumplir mis tareas?

Recuerda que tu gerente no lee la mente. Si no les dices lo que te molesta o satisface, no esperes que lo sepa.

2) Prepara respuestas para posibles preguntas

Antes de la reunión, deberías tomarte un tiempo para pensar en las respuestas que tu gerente podría preguntar. No te olvides de las preguntas que forman parte de cada una de tus reuniones. ¡No hay nada peor que llegar sin estar preparado! Ningún gerente quiere sonsacar respuestas a sus empleados o verlos sentados en silencio pensando en la respuesta durante mucho tiempo. Eso no causa una buena impresión.

Por ejemplo, piensa en las siguientes preguntas:

  • ¿Estás contento con tu trabajo? ¿Puedes decirme por qué o por qué no?
  • ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
  • ¿En qué tipo de proyectos te gusta trabajar?
  • ¿En qué proyectos estarías interesado en trabajar próximamente?
  • ¿Sientes que estás aprendiendo cosas nuevas? ¿Qué has aprendido últimamente?
  • ¿Sobre qué áreas te gustaría saber más?
  • ¿Hay alguien en el equipo con quien sea difícil trabajar? ¿Por qué?
  • ¿Crees que recibes suficiente feedback? ¿Los demás también te dan feedback?

Si te preparas con antelación para tu reunión 1 a 1, podrás utilizar el tiempo de forma eficiente y centrarte en las cosas que realmente importan.

3) Habla de tus objetivos profesionales a largo plazo

El escenario es el mismo una y otra vez: tu gerente te pregunta cuáles son tus objetivos. Hablas de lo que quieres conseguir y de cómo quieres crecer. Luego, pasa un tiempo y nada cambia. No es de extrañar que la falta de crecimiento y desarrollo sean las razones más frecuentes por las que la gente cambia de trabajo.

Si te importa tu trabajo y quieres progresar, no te desanimes. En cada reunión individual con tu gerente, dedica el tiempo suficiente a una conversación sobre el desarrollo y el crecimiento: qué competencias quieres conseguir, qué quieres mejorar, qué quieres aprender o en qué proyecto te gustaría participar. Habla de tus progresos para ayudarte a alcanzar tus objetivos a largo plazo.

Es probable que tu gerente sepa de oportunidades en la empresa de las que tú no tienes ni idea. Por eso el crecimiento de la carrera y de las competencias debe formar parte de cada reunión 1 a 1, porque es más probable que llegues a donde quieres. Esto también puede abrir nuevas oportunidades.

4) Informes de reuniones: una parte importante de tu reunión 1 a 1

Los empleados odian cuando el gerente pregunta «Lo siento, ¿de qué hablamos la última vez?» Todos los gerentes están ocupados y tu reunión individual es solo una de las muchas conversaciones que han tenido esa semana o incluso ese día. Es difícil que recuerden las cosas de las que hablasteis si no estaban escritas.

Los informes de las reuniones son una parte esencial de las reuniones 1 a 1 eficaces y significativas. Redacta siempre un breve acta de la reunión inmediatamente después de terminar la sesión. Recordaréis los temas importantes que habéis tratado y también podréis hacer un seguimiento del progreso. Los informes de las reuniones deben incluir las medidas de seguimiento y el plan de acción para el periodo siguiente. Envía siempre por correo electrónico el informe de la reunión a tu gerente.

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Los informes también pueden utilizarse en futuras reuniones: puedes empezar la siguiente reunión revisando los temas que habéis discutido y acordado en la anterior.

Las empresas de todos los sectores y tamaños deben entender que las reuniones 1 a 1 de alta calidad y periódicas son cruciales para la salud de su negocio y para la satisfacción de sus empleados. Las reuniones 1 a 1 aumentan el compromiso y la motivación de los empleados en el trabajo.

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