4 pasos para tener reuniones 1 a 1 exitosas con tu responsable
Las reuniones 1 a 1 periódicas son una plataforma excelente para mantener conversaciones abiertas entre responsables y empleados. Crean un espacio para la comunicación honesta, lo que ayuda a generar confianza entre el mánager y su equipo. Las reuniones 1 a 1 son un momento ideal para que los empleados expresen sus emociones, ideas, logros, frustraciones y para hablar sobre sus planes de carrera.
En el ambicioso mundo actual, todo el mundo intenta superarse. La gente quiere tener un trabajo que le guste, desarrollar sus habilidades y anhela crecer profesionalmente. Para conseguir todo esto, necesitan sentir el apoyo de sus responsables. La regla número uno de un mánager que se preocupa por el éxito y la satisfacción de su equipo es tener reuniones 1 a 1 periódicas.
En el post anterior del blog Liderazgo: Reuniones 1 a 1 decisivas para tu equipo, analizamos las reuniones 1 a 1 desde la perspectiva del mánager: por qué y cómo deben organizarse y qué beneficios pueden aportar. En este artículo, analizaremos las reuniones 1 a 1 desde la perspectiva de los empleados.
Al fin y al cabo, las reuniones 1 a 1 no son solo cosa del mánager. Claro que el responsable debe ser quien dirija la conversación, haga preguntas y repase gradualmente los distintos temas (por ejemplo, el trabajo en equipo, la satisfacción del empleado, los objetivos a corto plazo, etc.). Sin embargo, si tú como empleado te sientes frustrado o satisfecho, debes expresarlo. Aprovecha la oportunidad.
Cada reunión 1 a 1 requiere preparación. Sí, tu preparación también. Nunca asistas a una reunión como una tabula rasa. Las reuniones 1 a 1 también sirven para que des tu opinión a tu responsable: qué ha mejorado o qué podría ser aún mejor, pero también cuáles son tus opiniones sobre tu propio trabajo. Para obtener resultados positivos de tus reuniones periódicas, debes venir preparado.
Si no estás seguro de cómo debe ser un 1 a 1 y cómo prepararte, lee los siguientes 4 consejos. Te ayudarán a superar fácilmente tus reuniones 1 a 1.
1) Prepara todo lo que quieras decir
A lo largo de la semana, escribe una lista de temas, problemas, ideas y sugerencias que quieras tratar. El día de la reunión, repasa la lista para asegurarte de que no te has olvidado de nada. Las reuniones 1 a 1 solo serán eficaces y productivas si aportas tu parte y vienes preparado.
Puedes dividir los temas en categorías, por ejemplo:
- Objetivos a corto plazo: Cuéntale a tu mánager tus ambiciones, aspiraciones y retos; cuanto antes los conozca, antes podrá ayudarte a conseguir resultados.
- Desarrollo personal: Habla de lo que ya se te da bien y de aquello en lo que necesitas ayuda.
- Mejora del equipo: ¿Tienes ideas que puedan ayudar a tu equipo a trabajar mejor? Una reunión 1 a 1 es una oportunidad excelente para presentarlas.
- Relaciones con los compañeros: ¿Tienes problemas con algún compañero? Tu responsable puede actuar como mediador y guiarte sobre cómo trabajar juntos.
- Asuntos personales: ¿Te sientes frustrado y abrumado, o feliz y satisfecho? Piensa por qué te sientes así. Intenta buscar posibles soluciones que te gustaría presentar a tu responsable.
Intenta hacerte las siguientes preguntas y busca las respuestas. Cuéntaselo a tu responsable para que sepa cómo te va en el trabajo.
- ¿Qué es lo que más me gusta de mi trabajo?
- ¿Qué es lo que no me gusta de trabajar aquí?
- Si pudiera cambiar una cosa de mi trabajo, ¿cuál sería?
- ¿Cuáles son mis planes para el futuro cercano?
- ¿Cuál es actualmente el mayor reto al que me enfrento?
- ¿Hay algo que me impida crecer?
- Si no tuviera este trabajo, ¿qué trabajo querría?
- ¿Qué me resulta motivador y desmotivador?
- ¿Qué progresos he hecho desde las últimas reuniones?
- ¿Tengo tiempo suficiente para cumplir con mis tareas?
Recuerda: tu responsable no lee la mente. Si no le dices qué te molesta o qué te satisface, no esperes que lo sepa.
2) Prepara respuestas para posibles preguntas
Antes de la reunión, deberías dedicar un tiempo a pensar en las respuestas a las preguntas que podría hacerte tu responsable. No te olvides de las preguntas que forman parte de cada una de vuestras reuniones. ¡No hay nada peor que llegar sin preparar! Ningún mánager quiere tener que sacar las respuestas con sacacorchos a sus empleados ni verlos sentados en silencio pensando en qué responder durante una eternidad. Eso no da una buena impresión.
Por ejemplo, piensa en las siguientes preguntas:
- ¿Estás contento con tu trabajo? ¿Puedes decirme por qué sí o por qué no?
- ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
- ¿En qué tipo de proyectos te gusta trabajar?
- ¿En qué proyectos te interesaría trabajar a continuación?
- ¿Sientes que estás aprendiendo cosas nuevas? ¿Qué has aprendido últimamente?
- ¿Sobre qué áreas te gustaría saber más?
- ¿Hay alguien en el equipo con quien sea difícil trabajar? ¿Por qué?
- ¿Crees que recibes suficiente feedback? ¿Te dan feedback los demás también?
Si te preparas para tu reunión 1 a 1 con antelación, podrás aprovechar el tiempo de forma eficiente y centrarte en las cosas que realmente importan.
3) Habla de tus objetivos profesionales a largo plazo
El escenario se repite una y otra vez: tu mánager te pregunta cuáles son tus objetivos. Habláis de lo que quieres conseguir y de cómo quieres crecer. Luego, pasa el tiempo y nada cambia. No es de extrañar que la falta de crecimiento y desarrollo sean los motivos más frecuentes por los que la gente cambia de trabajo.
Si te importa tu trabajo y quieres progresar, no te desanimes. En cada reunión 1 a 1 con tu responsable, reserva tiempo suficiente para conversar sobre tu desarrollo y crecimiento – qué habilidades quieres adquirir, qué quieres mejorar, qué quieres aprender o en qué proyecto te gustaría participar. Habla de tus progresos para ayudarte a alcanzar tus objetivos a largo plazo.
Es probable que tu responsable conozca oportunidades en la empresa que tú ni te imaginas. Por eso, el crecimiento profesional y de habilidades debería formar parte de cada reunión 1 a 1, porque así es más probable que llegues a donde quieres. Esto también puede abrirte nuevas oportunidades. Para prepararte, considera consultar antes con un asesor profesional de IA para organizar mejor tus ideas y expectativas a largo plazo.
4) Informes de reunión: una parte importante de tu reunión 1 a 1
A los empleados les molesta que el mánager pregunte: «Lo siento, ¿de qué hablamos la última vez?». Todos los responsables están ocupados y tu reunión 1 a 1 es solo una de las muchas conversaciones que han tenido esa semana o incluso ese mismo día. Les resulta difícil recordar los temas de los que hablasteis si no se pusieron por escrito.
Los informes de reunión son una parte esencial de las reuniones 1 a 1 eficaces y significativas. Escribe siempre un breve resumen de la reunión inmediatamente después de que termine. Así ambos recordaréis los temas importantes tratados y podréis hacer un seguimiento de los progresos. Los informes de reunión deben incluir los pasos siguientes y el plan de acción para el próximo periodo. Envía siempre el informe de la reunión por correo electrónico a tu responsable. Para facilitar este proceso, considera usar un asistente de reuniones con IA para generar resúmenes automáticos y realizar un seguimiento de las tareas pendientes por ti.
Los informes también se pueden utilizar en futuras reuniones: puedes empezar la siguiente reunión repasando los temas que tratasteis y acordasteis durante la anterior.
Las empresas de todos los sectores y tamaños deberían entender que las reuniones 1 a 1 periódicas y de calidad son cruciales para la salud de su negocio y para la satisfacción de sus empleados. Las reuniones 1 a 1 aumentan el compromiso de los empleados y la motivación en el trabajo.


